El paso de los años lleva implícitos cambios en nuestra salud que pueden suponer retos para muchos de nosotros. Sobre todo, a partir de los 50, hay una serie de factores que debemos tener en cuenta como los cambios hormonales, la pérdida de densidad ósea, un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, entre otros. “Mucha gente reconoce que de pronto un día cumplen 50 y al día siguiente les duele todo. No solo eso. Se hacen un análisis y les sale que tienen diabetes, altos niveles de triglicéridos, hígado graso, patologías cardiovasculares, inflamación intestinal…”, explica Álvaro Puche en esta entrevista de ABC.
El entrenador físico aborda estos temas en su libro “Entrenamiento de fuerza para mayores de 50” (Amat Editorial), haciendo hincapié en la importancia del ejercicio, especialmente del entrenamiento de fuerza, a partir de ciertas edades, además de revelar la mejora que practicarlo puede suponer en la calidad de vida incorporando una rutina fácil y sencilla, incluso en casa.
En el libro, además, Álvaro comparte sus conocimientos teórico-prácticos para entender la importancia que el entrenamiento de fuerza y la potencia muscular tienen en la vida de las personas que superan los 50, así como una serie de ejercicios prácticos dirigidos a diferentes partes del cuerpo. Y es que, según comparte en la misma entrevista, no tener tiempo para hacer deporte es la excusa favorita de la mayoría, pero sí para practicar el sedentarismo, lo que conlleva problemas serios de salud como son la inflamación, la pérdida de masa muscular, un metabolismo menos eficiente, y un largo etcétera más.
También hablan son conocidos todos los beneficios que produce el realizar deporte entre los que se encuentran regular el sueño, reducir el riesgo de enfermedades metabólicas y cáncer. Pero, ojo, porque contra la creencia popular de que con caminar o nadar estamos ya cumpliendo con el compromiso de practicar ejercicio, el experto avisa que no es del todo así.
Según el entrenador estas actividades son beneficiosas para la salud pero no son suficientes para mantener la salud muscular y ósea. “Ni nadar, ni caminar. A partir de los 50 años es estrictamente necesario realizar pesas porque si no aparecerá la temida sarcopenia, que es la pérdida de masa, función muscular y fuerza”, advierte en la misma entrevista.
En su libro, el entrenador también incide en la necesidad de la regeneración muscular y ósea, y en la importancia de que el músculo también actúa como un órgano endocrino que regular funcionas metabólicas y mejora la salud en general.
Parece claro que para una vida plena a partir de los 50 el ejercicio se vuelve imprescindible, pero eso sí, combinando siempre el cardiovascular con el de fuerza, tal como señalan los expertos.
Fotos | Álvaro Puche, RDNE Stock project SHVETS production de Pexels y Editorial Amat



