
Nicolás Ratti, radicado en Copenhague, desde sus redes sociales cuanta cómo es vivir en Dinamarca, uno de los destinos europeos que gana interés entre quienes buscan viajar o emigrar. Tras un paso por Noruega, otro de los países “ordenados” de Europa, se instaló en la ciudad donde la bicicleta es la reina.
“Es un país que ofrece un montón de oportunidades. Se puede ahorrar bien y es una gran opción para viajar por Europa”, afirmó en diálogo con De Viaje con la Radio, el programa con 14 años de vida. En ese sentido, destacó que muchos argentinos eligen este destino por las visas Working Holiday, especialmente para menores de 30 años.
Sobre los ingresos, precisó que los salarios en trabajos iniciales rondan las 170 coronas danesas por hora (unos 23 euros). “Al mes estamos hablando de sueldos de 3.000 a 4.000 euros”, indicó. Sin embargo, advirtió que el costo de vida es elevado: “Copenhague debe ser una de las ciudades más caras de Europa. En gastos se van unos 2.000 euros mensuales”. Solo el alquiler de un monoambiente puede costar alrededor de 1.600 euros.
En cuanto a la vida cotidiana, señaló diferencias culturales y climáticas. “El invierno es muy duro, con mucho frío y oscuridad. Y cuesta acostumbrarse a la comida”, contó. Aun así, remarcó aspectos positivos: “Se trabaja 37 horas y media por semana y el resto es ocio. En verano la gente disfruta mucho, los bares y cafés están llenos”. Para él, ese equilibrio explica por qué el país suele ser considerado entre los más felices.
Respecto a los requisitos y la adaptación, destacó que el idioma no es una barrera inicial. “Todo se maneja en inglés, incluso los trámites con el Estado”, aseguró. Además, explicó que los residentes acceden a un sistema de salud público gratuito: “Con una tarjeta sanitaria tenés cobertura total y nunca pagamos nada”. Como recomendación para turistas, sugirió recorrer Copenhague en dos o tres días, caminando o en bicicleta, y visitar zonas como Nyhavn, Christiania y mercados gastronómicos.



