
Iñaxi Lasa es una mujer de 101 años que ha conquistado a las redes sociales por su vitalidad y por mostrar cómo hace sus ejercicios en el gimnasio, donde acude todos los días. Fines de semana incluidos. En su rutina diaria no solo hay dos horas de ejercicio por la mañana: también disfruta de platos generosos de ensalada y de paseos de un par de horas por Beasáin, su pueblo. Unas rutinas saludables que le llevan a presumir de no tener apenas dolores (salvo por la artrosis) y no tener que visitar casi al médico.
Esta mujer vasca ha vivido siempre una vida muy activa trabajando con el campo, cultivando la tierra, cuidando la huerta y a los animales… pensar en dedicar tiempo a uno mismo o a ir al gimnasio era sencillamente imposible. En aquella época, cuidarse consistía en comer a diario e intentar no contraer una enfermedad infecciosa.
Además de pasar la Guerra Civil, esta mujer centenaria pasó un cáncer de mama en 1994. Un proceso que esta mujer describe como duro y angustioso, especialmente cuando le extirparon la mamá y tuvo que afrontar un tratamiento de cinco años. También se fracturó dos veces la cadera, la última, con 94 años. Y a los 98, estuvo ingresada por Covid.
Se apuntó al gimnasio con 94 años
A los 94, y tras recomendárselo su hijo, Iñaxi decidió apuntarse al gimnasio. Aunque esta mujer vasca ya llevaba una vida activa e incluso hacía bicicleta estática, nunca se había planteado ir al gimnasio. Desde entonces, acude al gimnasio todos los días, incluyendo los fines de semana. Después de levantarse y desayunar a las 8, suele dar un paseo de unos 5 kilómetros, y después está en el gimnasio entre una hora y media y dos horas. Tal y como se puede ver en sus redes sociales, allí, hace remo, elíptica, bicicleta estática, cinta, press de banca, mancuernas de diferentes pesos, discos y poleas. Hace incluso sentadillas.
En multitud de entrevistas, la guipuzcoana ha explicado que gracias al gimnasio se siente más ligera y tiene la cabeza más despejada. De hecho, recomienda entrenar a todas las personas jubiladas, llegando a afirmar que los beneficios físicos del deporte en personas ancianas son superiores a los de las personas más jóvenes.
Su hijo, de 62 años, ha sido quien ha impulsado a Lasa a mostrar sus ejercicios en el gimnasio. En Instagram tiene más de 20.000 seguidores de todas las edades. Y en TikTok, la cifra se dispara hasta los más de 111.000 seguidores. Su hijo también va con ella al gimnasio, para guiarla en algunos ejercicios, ya que tiene problemas de visión.
Cambios en los hábitos alimenticios
Iñaxi siempre cuenta que en su casa nunca pasaron hambre, ya que como vivían en el campo, podían cultivar sus verduras, legumbres y frutas. Además, también hacían matanza. En los años 70, esa alimentación saludable cambió con la llegada al mercado de los alimentos ultra procesados. Y confiesa que en esa época los comieron porque estaban ricos y nadie sabía que eran malos para la salud.
En estos momentos, Lasa evita ese tipo de alimentos. El momento clave para el cambio en la alimentación llegó cuando comenzó a hacer deporte a diario. De hecho, afirma que come mejor ahora que hace 30 años. En su dieta no faltan verduras, legumbres, carne blanca y nueces. Desayuna fruta de temporada, Evita comer harinas, azúcar, los zumos y los fritos, aunque reconoce que el pescado y el yogur no le gustan demasiado. Tampoco toma café.
Junto a la alimentación saludable, Lasa toma magnesio desde hace 35 años. Comenzó a tomarlo cuando leyó un libro de Ana María Lajusticia en los años 80. Este mineral es clave para regular los músculos y el sistema nervioso, además de estimular los niveles de azúcar en sangre, tener una importancia clave en la tensión arterial, y ayudar a mantener el cerebro en forma, ya que es capaz de generar hasta tres centenares de reacciones químicas en nuestro cerebro.
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