Cenas, conciertos y velas: el palacio centenario de Buenos Aires que parece salido de Europa

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En pleno corazón de la ciudad, a metros de avenidas históricas y edificios emblemáticos, existe un palacio que parece transportar al visitante a otra época. Se trata del Centro Asturiano de Buenos Aires, una joya arquitectónica de casi cien años que combina historia, gastronomía y música clásica en un entorno único. 

La sede social del Centro Asturiano no pasa desapercibida. Inaugurado oficialmente en 1929, este edificio nació como una afirmación de identidad cultural de la colectividad asturiana en Buenos Aires.

Sede Social – Centro Asturiano De Buenos Aires

A diferencia de otros palacios porteños de la época, que miraban a París como modelo, este proyecto eligió rendir homenaje a la tradición española. Su arquitectura toma claras referencias de la Universidad de Salamanca y de la Catedral de Burgos, visibles en sus líneas, materiales y detalles ornamentales. Incluso la piedra fundamental, llegada desde Covadonga, refuerza ese vínculo simbólico con la historia y las raíces.

Caminar por el interior del edificio es descubrir un espacio detenido en el tiempo. La escalera monumental, los vitrales, los techos altos y los salones cuidadosamente conservados convierten cada recorrido en una experiencia en sí misma. Entre esos espacios se destaca la Sala Alejandro Casona, un elegante salón-teatro presidido por una imponente araña de hierro forjado, que hoy funciona como escenario de conciertos, obras teatrales y eventos culturales.

Una de las propuestas más atractivas para el público general son los conciertos Candlelight. Estas presentaciones transforman los salones históricos del Centro Asturiano en un ámbito íntimo, donde la música clásica —y también versiones instrumentales de rock y pop— se disfruta a la luz de miles de velas. Desde Mozart, Beethoven o Vivaldi hasta tributos a artistas como Adele, Coldplay o Metallica, la programación es variada y permite redescubrir el edificio desde una mirada contemporánea.

La experiencia puede completarse con una propuesta gastronómica que acompaña a la perfección el clima del lugar. En el tercer piso funciona el restaurante del Centro Asturiano, especializado en cocina española tradicional. Paellas, tortillas, mariscos y sabores mediterráneos invitan a sentarse sin apuro, ya sea antes de un concierto o como plan principal de la noche.

Centro Asturiano - Review - Montserrat - Buenos Aires - The Infatuation

Una ventaja adicional es que no hace falta ser socio para disfrutar de estas actividades. Tanto el restaurante como los eventos culturales están abiertos al público, con entradas y precios que varían según la propuesta. Esto convierte al Centro Asturiano en una excelente opción tanto para vecinos como para turistas que buscan planes distintos en Buenos Aires.

La ubicación también suma puntos. A pocas cuadras se encuentran el Congreso de la Nación, la Plaza del Congreso y el imponente Palacio Barolo, ideales para combinar la visita con un paseo urbano.

Visitar el Centro Asturiano de Buenos Aires es mucho más que entrar a un edificio histórico: es regalarse una pausa, dejarse envolver por la música, la arquitectura y la luz tenue de las velas, y descubrir que, incluso en una ciudad tan vibrante como Buenos Aires, todavía existen lugares capaces de sorprender y emocionar.