Si estás planeando un viaje a Portugal y no querés dejar a tu fiel compañero en casa, tenemos buenas noticias. Este país ibérico ofrece varias playas donde los peludos pueden correr libres por la arena y refrescarse en el Atlántico. Desde el norte hasta el Algarve, hay opciones para todos los gustos y para que tu amigo de cuatro patas disfrute tanto como vos. Portugal queda a unas 14 horas de vuelo desde Buenos Aires, y el esfuerzo vale la pena cuando ves a tu perro feliz chapoteando en aguas europeas.
Meia Praia en Lagos: paraíso en el Algarve

Esta impresionante playa ubicada en Lagos, en la región occidental del Algarve, tiene aproximadamente 4 kilómetros de extensión. Su tamaño generoso permite que tu compañero peludo tenga espacio de sobra para correr y jugar. La arena dorada y las aguas tranquilas la convierten en un destino ideal para pasar el día. Lagos es un pueblo encantador donde podés combinar playa con gastronomía portuguesa y paseos por calles empedradas.
El norte portugués: opciones menos conocidas

Praia de Moledo, en el concejo de Caminha, destaca por su arena limpia y extensa. Es perfecta si buscás menos turismo y más tranquilidad para vos y tu perro. Más cerca de Oporto, Praia de Gondarém ofrece la ventaja de ser una playa urbana de fácil acceso. Podés combinar un día de playa con una visita a la ciudad del vino y sus bodegas. El norte de Portugal tiene temperaturas más frescas, ideal si tu peludo no tolera el calor extremo del sur.
Portugal se posiciona como un destino europeo cada vez más amigable con los animales de compañía. Antes de viajar, verificá las regulaciones específicas de cada playa y los horarios permitidos para perros. Con planificación, tu próxima aventura portuguesa puede incluir a toda la familia, incluyendo al integrante de cuatro patas.




